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Asociación Argentina Clase Grumete

Botadura del Garufa

Prensa

 

Garufa

 

En una lúcida y simpática ceremonia fue botado el pasado 4 de mayo, en la rampa del Club Náutico San Isidro, que gentilmente cedió sus instalaciones para este acontecimiento, el último velero clase Grumete construído  por aficionados, y que para el mundo náutico constituye un hecho por demás llamativo, y sorprendente.


Si consideramos que el Grumete anterior fue armado en los albores de la década del noventa, podemos afirmar que tuvieron que transcurrir casi dos décadas para que este hecho se repitiera.

 

 

La historia de esta construcción comienza allá por los años 60’, de la mano de don Renzo Dell’Angella y su primo hermano Sr. Roberto Ovolo, ya fallecido…


Habiendo tenido un Grumete construido por ellos, nombrado “Virazón” en el club Nautico Belgrano, y entusiasmados por la idea de construir otro nuevo, ambos con la ayuda del dibujante del Grumete, el mismísimo Germán Frers (padre). 


El caso es que se empezó desde el trazado de las líneas de agua siguiendo por el armado de las secciones maestras.


El proyecto fue paralizado por varios años, debido fundamentalmente a la desaparición del familiar.


El casco quedó esperando, en los fondos de la casa familiar en la localidad de Lanús, hasta que cinco años atrás, Daniel, el hijo de Renzo empezó a entusiasmarse con la idea paterna, y con la ayuda de Renzo encararon decididamente –sin prisa, pero sin pausa– la finalización de la obra, junto al apoyo de toda su familia y especialmente aconsejados con el mismo entusiasmo que aúna a todos aquellos que tienen un ideario común, y en apariencia irrealizable el Sr. Fernando Muller CNSI.
 

Nace así el “Garufa”, tango canción de la inolvidable Tita Merello, que, como se aprecia en las fotos y fina factura en los más pequeños detalles habla de un altísimo trabajo artesanal.
La alegría y sencillez  de sus contructores, contagiaron a una pequeña delegación de la Asociación Argentina de la clase Grumete, que previamente avisados, se congregaron en torno de los flamantes  propietarios y familia, para ofrecerles el apoyo de los aficionados grumetistas, y augurarles las más venturosas singladuras. Hubo brindis, botella de champagne  rota en la impecable roda del Garufa, y emocionada madrina, Sra María Alcira Viacava de Dell’Angela.


Como vemos la historia vuelve a repetirse, y han pasado siete décadas…


Como dato anecdótico e histórico, acompañamos fotografías de algunos grumetes botados en 1944, esta vez en el Yacht Club Argentino de San Fernando, y que aún surcan nuestras aguas. Estos son el Grulla (actual Onyx), y Amaberá. Aclaramos, que como se sabe, el primer grumete vio la luz (y el agua…) un 18 de Febrero de 194l.

 


 

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