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Asociación Argentina Clase Grumete

Un nuevo puerto para el Noieta

Prensa

 

Garufa

El "Noieta" disfrutando de su nueva morada

 

En la primera semana del mes de Septiembre de este año, fue entregado a título de donación, al señor Alejandro, el Grumete “Noieta” por parte de la familia Maffei.


El caso es que este barco, que pese a los ingentes esfuerzos para determinar
su origen y año de construcción, buscando intensamente el numeral asignado
(no lo tiene), estuvo en estado de semiabandono en el Puerto Municipal de San
Isidro, antes de ser adquirido por los Maffei.*


Sorprendieron algunos detalles constructivos, que bien hablan de su carpintero, como la brazola redondeada en la popa, y que también arrojarían indicios que este barco no ha sido demasiado antiguo (podemos decir que se habría finalizado en la década del setenta…)


De allí fue a parar a la localidad de Haedo, en lo que vendría a ser un “museo" de barcos.


Hasta la fecha de su traslado, yacían en un espacioso solar el Grumete “Noieta”, un Light Crest de nombre desconocido (super original y con los interiores de un deslucido barniz), y el archiconocido “Punta Médanos” G 11, en proceso de armado, sin el quillote, y con la cabina “afuera”, pero eso sí, con el casco en estado bastante avanzado de reconstrucción.


Variedad de palos de aluminio diseminados aquí y allá, y restos de un bonito palo de madera que fuese del “Punta…”


Al llegar el transporte se comenzó el aparejado del carretón, y la comitiva partió hacia Camino de Buen Ayre y Acceso Oeste, lugar de descanso del Noieta, en un precioso paraje arbolado.


Su feliz y orgulloso tenedor juró ante este corresponsal que lo cuidaría y arreglaría dentro de sus posibilidades, con la ayuda de unos carpinteros que habitan la casa de enfrente.


Estos se mostraron sorprendidos y entusiasmados ante la irrupción del recién llegado, y celebraron con entusiasmo la reparación de nuestro barquito.

 

* Es por ello que insistimos en tener grabado en la sobrequilla el numeral asignado, para de esta forma no perder el historial de los “Grumetes”. Además es una exigencia reglamentaria. La tarea es sencilla y sumamente económica.


 

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